EAJA –  EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA  JÓVENES y ADULTOS  NO FORMAL

Dijimos antes: -es casi una costumbre afirmar que, la humanidad, enfrenta una crisis ambiental-. Que, por primera vez a lo largo de la historia, hemos puesto en riesgo el equilibrio ecológico del Planeta y por lo tanto, en peligro, las posibilidades de desarrollo de las futuras generaciones.

Lamentablemente, no se trata de ideas alarmistas. Los daños causados a la atmósfera como consecuencia de la “emisión” de los Gases de Efecto Invernadero GEI, vinculados en muchos de los casos a la febril actividad industrial y de producción alentadas por el ser humano, se ha llegado al temible cambio climático con el consecuente calentamiento global, causada además por la progresiva desaparición de los bosques, la escasez del agua dulce, así como la pérdida de la cubierta vegetal y del suelo productivo, son ya ejemplos, de una crisis ecológica sin precedentes. Los desastres naturales que a diario se producen, en los mares y continentes de la Tierra, así lo manifiestan.

La solución. Sin dudas,  requerirá y requiere objetivamente de un cambio: comenzando por la forma en que se organizan las sociedades actuales.

 El compromiso. Lógicamente, recae en Nosotros.    Debemos crear las condiciones para contribuir, -desde nuestro lugar en la Tierra-, al esfuerzo Mundial por mitigar, frenando los daños que estamos causando al medio ambiente.

 LA EDUCACIÓN AMBIENTAL se asume como un requisito indispensable para superar la crisis, y para la construcción de nuevos modelos del desarrollo sustentable. Sin embargo, se ha realizado y realiza, una labor significativa en esta materia, casi exclusivamente, enfocada a atender a la niñez en su formación, que no debe detenerse.

JÓVENES Y ADULTOS. Sin embargo el loable empeño que se pone en los niños de corta edad, NO se hace para la educación, reitero, de jóvenes y adultos, quienes somos los que podemos establecer e impulsar las medidas correctivas, que nos lleven a reorientar en el mediano plazo los modelos de desarrollo que pongan en práctica, el cuidado ambiental y su transformación.

El trabajo educativo con jóvenes y adultos, debería adquirir en el momento actual, una gran prioridad, debido al acelerado proceso de deterioro ambiental y por ése motivo, la sensible disminución en la calidad de vida de amplios sectores de la población. Los factores enunciados con toda razón, hacen pensar que, de NO tomarse las medidas pertinentes, poco podrán hacer las generaciones futuras para la recuperación de los ecosistemas afectados,  y por lógica, el mantenimiento de los recursos naturales.

La realidad es que, en las zonas rurales y urbanas, los pobladores de menores recursos, enfrentan cotidianamente problemas como: la escasez o la contaminación del agua, la acumulación de la basura, la destrucción de las áreas verdes y la falta de alimentos naturales baratos y sanos.

Pobres y no pobres sin posibilidad de intervenir por falta de conocimientos,  ven casi a la distancia,  como se destruye la base original de los procesos naturales y de desarrollo en sus propias regiones, y descubren que, por falta de elementos materiales y  escaza formación en la materia, cuentan con muy pocas herramientas, u opciones para revertir las tendencias de deterioro del medio ambiente.

Ante esta situación URGE , trabajar en programas de educación ambiental NO FORMAL dirigidos a jóvenes y adultos de todos los estamentos sociales, especialmente sectores populares, que en su mayoría se encuentran en situación de rezago educativo, al no contar con su educación básica, secundaria o terciaria completa.

La educación ambiental de las personas jóvenes y adultas que trabajan en el campo, en pueblos y ciudades, obreros, empleados, campesinos, también los que desarrollan sus actividades productivas en la economía informal, permitirá su participación en la búsqueda de soluciones a los problemas ambientales, sumando a todos los sectores populares de los que forman parte, y contribuirán a impulsar desde sus lugares la promoción ascendente de la calidad de vida y la construcción de modelos alternativos de desarrollo.

Reitero: La educación ambiental de jóvenes y adultos, impulsará la organización social y el desarrollo comunitario, así como la capacitación para las acciones ambientales favorables, en las actividades productivas rurales, urbanas e industriales.

LOS GRANDES PROBLEMAS QUE AFECTAN ACTUALMENTE A NUESTRO PLANETA, NO SE VAN A RESOLVER EN TANTO NO ACTUEMOS LOCALMENTE, Y MIENTRAS NO LOGREMOS REVERTIR LAS TENDENCIAS DE DETERIORO, EN CADA ENTORNO INMEDIATO.

ENTONCES: LA EDUCACIÓN  AMBIENTAL DE  JÓVENES Y  ADULTOS -EAJA- NO FORMAL, es indispensable y urgente!!! para defender desde ahora mismo el medio ambiente. 

BIBLIOGRAFÍA:  En 2006 el Tratado fue revisado en el V Encuentro Iberoamericano de EA, que tuvo lugar en Joinville, en el estado brasileño de Santa Catarina. También en 2007 fue materia de un taller del Consejo Internacional de Educación de Adultos en Nairobi (Kenia) Nairobi (Kenia), fue divulgado en Ahmadabad (India), en el Congreso Internacional sobre los 30 años de la Primera Carta de Educación Ambiental de Tibilissi. Gracias a dichos eventos internacionales fue posible constatar la actualidad del Tratado, lo que dio origen a la Segunda Jornada Internacional de Educación Ambiental.            Fundación Mundo sin Fronteras 

 

 

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